Indicadores accesibles que cualquiera puede leer
Usa métricas con lenguaje cotidiano: cuántas personas llegaron, cuántas hablaron, cuántas volvieron. Complementa con una pregunta emocional de una palabra al final. En un mes, verás tendencias claras sin hojas de cálculo complejas. Publica un resumen visual y celebra microprogresos concretos. Cuando todos comprenden los datos, aparecen ideas para mejorar sin esperar expertos. Incluye voces tímidas con formularios anónimos y asegura que cambiar de rumbo sea tan fácil como pegar una nueva nota en el tablero.